Quito
no sólo pierde a su ave emblemática: el Zamarrito Pechinegro, también
está a punto de perder a su rana símbolo: la Gastroteca Riobambae, mas
conocida como rana marsupial andina.
Según el herpetólogo, Luis Coloma, esta es una de las, apenas, dos
especies que aún quedan en la capital (de las ocho que habitaban hace
25 años). La otra es la Pristimantis unistrigatus o también llamada
‘cutín de Quito’.
Aunque la última no está en peligro de extinción, Coloma señala que es
grave la desaparición de las otras variedades. “Esto no sólo es un
indicador del calentamiento global –porque los anfibios son los más
sensibles a los cambios climáticos-, sino que demuestra la pérdida de
la biodiversidad ecuatoriana”.
Y es que, Ecuador es uno de los países más ricos en biodiversidad animal.
En lo que tiene que ver con anfibios no se queda atrás. Según Coloma,
el ocho por ciento de los anfibios del mundo habitan aquí.
Los científicos hablan de un promedio de 439 variedades existentes en
este grupo animal (410 son ranas y sapos). Esto lo ubica en el tercer
lugar mundial, después de Brasil y Colombia.
Según un reporte de Coloma, el 40 por ciento de especies de anfibios
del país (175) son endémicas (únicas). La rana marsupial es una de
estas especies exclusivas pero, así como las seis variedades
desaparecidas hasta ahora en Quito (ver recuadro), también está a punto
de desaparecer.
Aunque Coloma señala que no existe un inventario del número de
individuos que existirían, indica que su peligro es inminente. “Son
pocos los lugares en que ahora habita. El Parque Metropolitano y el
Itchibía son dos de ellos”, explicó.
Al respecto, Carlos Carrera, investigador del Museo Ecuatoriano de
Ciencias Naturales, señala que el Metropolitano quizá sea el lugar más
grande donde se encuentran. “En un estudio, realizado en el parque,
encontramos 20 territorios en 57 hectáreas”, dijo.
En el Itchimbía existe un proyecto para salvarla. El Municipio creará
un espacio para su supervivencia y reproducción. Al momento se
encuentran adecuando el lugar.
A nivel cantonal y según Carrera existirían aproximadamente 100
especies de ranas y sapos. Pero de estas, nueve están en peligro de
extinción al igual que la Marsupial.
La Cutín se adaptó
Ambas ranas sobrevivientes al crecimiento urbano y a la reducción de su
hábitat son nocturnas. “Por eso no se las ve en el día”, explicó
Coloma. La historia de la rana Cutin es diferente. Ella se adaptó a la
ciudad. Por esta razón, Coloma dice que existe en gran número en el
Quito urbano.
Las que no volverán…
Según Coloma, las seis ranas extintas en el Quito urbano fueron vistas
por última vez en 1983. Estas son: Gastrotheca pseustes (rana marsupial
paramera), Atelopus ignescens (jambato), Centrolene buckleyi (ranita de
cristal), Pristimantis w-nigrum (cutín), Pristimantis curtipes (cutín
de páramo), Hyloxalus jacobuspetersi (rana cohete).
A nivel mundial la desaparición de ranas y sapos también es
preocupante. Según la Evaluación Global de los Anfibios (Global
Amphibian Assessment GAA), cerca de 427 especies de este grupo están
críticamente amenazados y 122 están posiblemente extintas.
Estas cifras son consideradas como las más altas en comparación a las
de otros vertebrados. Los científicos, incluso, dicen que estos niveles
de no se registraban desde la desaparición de los dinosaurios.
TOME NOTAAyudaSe
pueden hacer contribuciones a los estudios realizados en el laboratorio
de herpetología de la Católica donando el 25 por ciento del impuesto a
la renta.