La rana jambato aún sobrevive en el Cajas
9/12/2007
Redacción Cuenca
En
la última década, a lo largo de la geografía mundial se produce un
hecho misterioso. Las poblaciones de anfibios sufren un silencioso y
vertiginoso descenso. Ecuador no es la excepción, hay especies
diezmadas y otras al borde de la extinción.
La semana anterior,
biólogos de la Universidad Católica de Quito y de Conservación
Internacional recorrieron por tres días el Parque
Nacional Cajas. Su objetivo fue buscar ranas del
género Atelopus, una de las especies extintas en casi todos los
Andes ecuatorianos, donde vivían hasta 1988.
Tras largas horas
de rastreo (hasta 10 al día), los biólogos hallaron dos Atelopus
exiguus infantiles machos (Jambato verde de altitud), en el bosque
protector de Mazán y en la zona de Patul.
Los profesionales Luis
Coloma, Ernesto Arveláez, Robín Moore, Ítalo Tapia y Santiago Ron
buscaron hasta debajo de las rocas, fangos y vertientes del Cajas.
No
hubo rastros de los Atelopus ignescens (Jambato negro), guanujo,
arthuri y longirostris, señala Ron. Tampoco de las ranas nodrizas
(Colostethus), la uco (Telmatobious) y la cristal (Centrolene).
Las
últimas especies habían sido registradas en Mazán, en los
ochenta. En el país hay 464 familias de anfibios. Y la proporción de
especies amenazadas está sobre las 135, cantidad mayor a la
reportada en aves y mamíferos, según Conservación Internacional.
Ecuador
es el tercer país con mayor diversidad de anfibios en el mundo, después
de Colombia y Brasil. En la Cumbre Mundial para la conservación de
anfibios realizada en el 2005 se determinó que un tercio de las 6 000
especies desaparecieron.
Centro y Sudamérica son las
zonas más afectados. Las causas van desde enfermedades producidas
por hongos hasta el calentamiento global, señala Moore.
Esos
mismos factores serían las causas del acelerado declive en
Ecuador. Según Ron, a la altura de Tres Cruces, en el Cajas, detectaron
la presencia del mortal hongo quitridio. Este produce una enfermedad en
los animales, ataca a la piel, órganos imprescindibles y defensa
inmunológica.
Para Ron, el aumento de lluvia ácida y la
alteración del hábitat aceleraron el declive. Está
comprobado que por las características biológicas, los anfibios son los
animales más sensibles y los primeros en reaccionar ante una
degradación ambiental. Su declive advierte que vivimos una
significativa degradación, dice Ron.
El trabajo realizado por
expertos sigue. Se llevaron a los dos jambato para
estudiarlos genéticamente y determinar las causas de la
extinción. También extrajeron muestras del hongo encontrado.
Luego se hará un proceso de reproducción para introducir las especies en su hábitat.
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