La partida de defunción del jambato 2/1/2006 Redacción Sociedad Desde el 11 de enero, las evidencias de la extinción de los anfibios dieron la vuelta al mundo. Esa fecha se publicó un estudio en la revista científica inglesa Nature, que daba cuenta de que la principal causa de la extinción de los anfibios era el calentamiento global. Con el artículo de Nature se presentaba a la rana arlequín de Costa Rica, pero la información clave salió del Ecuador y sus jambatos. En los periódicos del mundo, la información se centró en las ranas arlequín de Costa Rica, que tiene dos especies. Un tercio de las aproximadamente 6 000 especies de anfibios del planeta estaría amenazado. En el Ecuador, uno de los efectos más visibles fue la desaparición de los jambatos, los sapos que habitaban los páramos hasta 1988. En el país, las especies de jambatos, sapos del género Atelopus, sumaban 27; de éstas sólo una se encuentra aparentemente saludable, pues habita en los bosques del Parque Nacional Yasuní. Las 26 especies restantes se las consideran “probablemente extintas”, pero los científicos han perdido las esperanzas de encontrar algún ejemplar vivo, los últimos registros científicos, de la mayoría de especies, se produjeron hasta finales de 1990. En este artículo, se presentan las imágenes de algunas de las especies de jambatos y una kayla (ranas acuáticas que habitaban en la provincia de Bolívar) que desaparecieron. Todas las imágenes son parte del archivo de Luis A. Coloma, herpetólogo de la Universidad Católica, quien ha estudiado sapos desde que cursaba la secundaria y ha sido testigo de su extinción paulatina en el país. El incremento de la temperatura causa la aparición de una enfermedad infecciosa que aniquila poblaciones enteras de ranas y sapos en todo el mundo. Esa fue la conclusión de un equipo de 14 científicos latinoamericanos y de Estados Unidos. Cuatro investigadores del Laboratorio de Herpetología de la PUCE contribuyeron con información inédita y su experiencia en el tema. Se trata de Coloma, Santiago Ron, Andrés Merino y Martín Bustamante. Derechos reservados ® 2000-2006 C.A. EL COMERCIO Prohibida la reproduccisn total o parcial de este contenido sin autorización de Diario El Comercio |